El sector del taxi en Vigo atraviesa un problema creciente de falta de conductores, especialmente durante los fines de semana, cuando la demanda se dispara. Según estimaciones del propio sector, serían necesarios al menos 50 profesionales más en cada jornada clave para cubrir el servicio de forma adecuada.
Actualmente, la ciudad mantiene prácticamente intacto desde los años 80 su número de licencias —un total de 553—, pero el verdadero cuello de botella no está en los vehículos, sino en la falta de chóferes dispuestos a trabajar en los momentos de mayor actividad, como noches de viernes, sábados y domingos.
Fuga de clientes y presión de las VTC
La escasez de taxis disponibles en horas punta está provocando que muchos usuarios opten por alternativas como Uber, incluso con tarifas dinámicas más elevadas. Desde el sector advierten que esta situación está generando una pérdida progresiva de clientes.
El problema radica en que muchos conductores rechazan trabajar en los turnos más exigentes, precisamente cuando más servicios se generan por el ocio nocturno y el turismo.
Turnos obligatorios, una posible solución
Ante este escenario, algunas voces dentro del taxi plantean la necesidad de implantar turnos obligatorios para garantizar una mejor cobertura del servicio. Actualmente, los profesionales pueden autorregular sus horarios, lo que provoca que haya déficit de taxis en los momentos clave.
Sin embargo, esta medida genera debate dentro del sector, acostumbrado históricamente a una gran flexibilidad laboral.
Costes elevados y jornadas maratonianas
A la falta de conductores se suma el alto coste que supone contratar personal. El seguro necesario para cubrir a un asalariado puede superar los 6.000 euros anuales, lo que desincentiva a muchos titulares de licencia.
Como consecuencia, numerosos taxistas optan por asumir largas jornadas de trabajo, llegando en algunos casos a superar las 13 horas diarias para mantener la rentabilidad del negocio.
Modernización insuficiente sin personal
En el último año, el sector ha impulsado mejoras como nuevas aplicaciones móviles para solicitar taxis, intentando competir con las plataformas digitales. No obstante, estas iniciativas no logran solucionar el problema de fondo: la falta de conductores disponibles en la calle.
Conflicto persistente con las VTC
Mientras tanto, el enfrentamiento con los VTC continúa. El sector denuncia la actividad de estos vehículos en la ciudad sin autorización municipal para servicios urbanos, lo que ha derivado en numerosas sanciones e inmovilizaciones por parte de la Policía Local.
A pesar de ello, los taxistas consideran que la competencia sigue aumentando, agravando una situación ya de por sí complicada.
Con todo, el taxi de Vigo se enfrenta al reto de garantizar el servicio en los momentos de mayor demanda, en un contexto de falta de personal, costes elevados y creciente presión de nuevos modelos de movilidad.
Fuente | farodevigo.es
