El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha decidido intervenir directamente en la organización del servicio de taxi tras meses sin acuerdo con el sector. A partir de ahora, y por decreto, será obligatorio garantizar un número mínimo de vehículos en circulación en los momentos de mayor demanda.
Guardias obligatorias y servicios mínimos
La medida fija que deberá haber al menos 50 taxis operativos durante las noches de sábados y vísperas de festivos, entre las 00:00 y las 08:00 horas. Además, los domingos por la tarde, entre mayo y octubre, se exigirá un mínimo de 35 vehículos en servicio.
También se establece la obligación de mantener dos taxis adaptados disponibles las 24 horas durante todo el año.
Control con tecnología: TicketBai y cámaras
El cumplimiento no quedará en papel mojado. El consistorio vigilará la actividad real de los taxistas a través de herramientas tecnológicas como TicketBai —el sistema de facturación electrónica obligatorio en el País Vasco— y el visionado de cámaras de tráfico.
El objetivo es verificar que los vehículos están realmente operativos y prestando servicio en los horarios establecidos.
Sanciones por incumplimiento
No respetar estas guardias obligatorias será considerado una infracción grave, con sanciones que pueden ir desde los 276 hasta los 1.382 euros, e incluso la suspensión temporal de la licencia.
Falta de taxis y conflicto con el sector
La decisión llega tras numerosas quejas ciudadanas por la escasez de taxis en determinados momentos, especialmente en horario nocturno y festivo.
El Ayuntamiento intentó pactar una solución dentro de una nueva ordenanza, pero el rechazo del sector ha llevado finalmente a imponer estas medidas por decreto.
Más licencias en camino
En paralelo, el consistorio estudia ampliar el número de licencias, actualmente estancadas en 194 desde hace casi dos décadas, pese al crecimiento de la ciudad.
La ratio actual de taxis por habitante en Vitoria sigue muy por debajo de otras ciudades similares, lo que refuerza la presión institucional para aumentar la oferta.
Un pulso abierto
Con esta decisión, Vitoria abre un nuevo escenario en la regulación del taxi local, marcado por el control, la obligación de servicio y la posible ampliación del número de licencias.
El equilibrio entre garantizar el servicio público y respetar la realidad del sector será, a partir de ahora, el gran desafío.
Fuente | telecinco.es
