El sector del taxi en Málaga ha dado un paso al frente. Las asociaciones AUMAT y UNITAXI han mantenido en los últimos días una ronda de reuniones con distintos grupos políticos para trasladar una realidad clara: el taxi necesita soluciones urgentes y compromiso institucional.
Los profesionales han puesto sobre la mesa los principales problemas que afectan al día a día del sector, así como una batería de propuestas para garantizar su futuro.
Control real a las VTC, prioridad absoluta
Uno de los mensajes más contundentes ha sido la necesidad de reforzar la inspección sobre las VTC y acabar con el intrusismo.
El sector denuncia que las irregularidades no son casos aislados y exige controles constantes, especialmente en puntos clave como aeropuertos o estaciones, así como sanciones ejemplares para quienes incumplan la normativa.
Igualdad normativa y fin de los vacíos legales
Los taxistas reclaman la aprobación urgente del reglamento autonómico de las VTC en Andalucía.
Aseguran que no puede mantenerse un escenario donde el taxi cumple con una regulación estricta mientras otras plataformas operan con mayor flexibilidad. La reivindicación es clara: mismas reglas para todos.
Tarifas justas frente a la competencia desleal
Otro de los puntos clave es la actualización de tarifas. El sector critica la lentitud de los procedimientos actuales frente a la inmediatez de las plataformas digitales.
Los profesionales piden mecanismos más ágiles que permitan adaptar los precios a la realidad económica sin quedar en desventaja.
Seguridad y condiciones dignas
La seguridad de los taxistas también ha sido protagonista en las reuniones. Los profesionales reclaman más protección ante el aumento de incidentes, así como ayudas para implementar sistemas de seguridad en los vehículos.
Además, exigen mejoras básicas en infraestructuras, como paradas dignas, marquesinas o aseos, una demanda histórica del sector.
Apoyo real para modernizar el taxi
El taxi malagueño reitera su compromiso con la movilidad sostenible y la digitalización, pero insiste en que necesita respaldo económico para afrontar estos cambios.
Entre sus peticiones destacan ayudas para renovar flota, incorporar vehículos menos contaminantes, mejorar herramientas tecnológicas y reforzar la competitividad frente a grandes plataformas.
Un sector unido que no se resigna
Desde AUMAT y UNITAXI subrayan que el taxi no pide privilegios, sino condiciones justas para seguir prestando un servicio público esencial.
Las asociaciones aseguran que continuarán trabajando en el ámbito institucional para defender los intereses del sector y garantizar que el taxi siga siendo una pieza clave en la movilidad de Málaga.



