El sector del taxi de la Comunitat Valenciana ha decidido mantener e intensificar su calendario de movilizaciones tras la jornada de protestas del pasado 29 de abril, que califican de “masiva” y con un amplio seguimiento en las tres provincias: Valencia, Alicante y Castellón.
En un comunicado conjunto, las principales asociaciones del sector han realizado balance de las movilizaciones, destacando la alta participación y la repercusión mediática alcanzada en defensa del taxi como servicio público.
Sin respuesta de la Conselleria
Pese al éxito de la convocatoria, los representantes del taxi lamentan que no haya habido ninguna respuesta por parte de la Conselleria de Transportes. Esta falta de reacción institucional ha generado malestar en el sector, que esperaba avances tras las protestas.
Además, recuerdan que desde la Administración se ha prometido la aprobación de un decreto ley para regular el sector, aunque denuncian la incertidumbre sobre los plazos reales. “¿Será en mayo de 2026?”, cuestionan.
Llamamiento a la unidad del sector
Las asociaciones subrayan que el momento actual es clave y apelan a la unidad del colectivo para afrontar el conflicto. Consideran que mantener una postura firme y coordinada es fundamental para defender el futuro del taxi frente a los retos actuales.
En este sentido, ponen el foco en la necesidad de continuar movilizándose y no rebajar la presión hasta obtener respuestas concretas.
Protestas semanales en mayo
Como medida inmediata, el sector ha acordado convocar nuevas protestas en las tres provincias durante el mes de mayo. Las próximas movilizaciones tendrán lugar el 7 y el 15 de mayo, dentro de una estrategia de presión sostenida.
Asimismo, no descartan nuevas acciones en verano, en plena campaña turística, si no se producen avances en las negociaciones.
Próximos pasos
Los representantes del taxi han anunciado que se reunirán en los próximos días para definir una estrategia conjunta a partir de mediados de mayo. El objetivo es mantener la movilización activa, pero tratando de minimizar el impacto tanto en los profesionales como en los usuarios.
El sector insiste en que la defensa del taxi como servicio público sigue siendo la prioridad y advierte de que continuará la presión hasta lograr una regulación clara y efectiva.
