El conductor recuerda cómo quedó atrapado por el cinturón mientras intentaba defenderse de un pasajero que, según relata, le atacó de forma repentina con un arma blanca
Para Jorge, aquella noche comenzó como una jornada más al volante y terminó convertido en una experiencia que, asegura, pudo costarle la vida. El taxista sevillano recibió hasta 16 puñaladas durante el servicio y ahora recuerda con crudeza unos segundos en los que llegó a pensar que no saldría con vida.
“No salgo de aquí, no salgo”, relata el conductor al recordar el momento del ataque.
Jorge sufrió heridas en la cara, el cuello, la espalda y las manos, además de quedar el interior de su taxi completamente manchado de sangre. El agresor, un cliente de nacionalidad británica, fue detenido posteriormente e ingresó en prisión provisional. Ante el juez aseguró no recordar lo ocurrido.
“Era una lluvia de puñaladas”
Uno de los recuerdos que más ha marcado al taxista es precisamente cómo se produjo el ataque y la dificultad que tuvo para reaccionar.
Jorge explica que intentó desabrocharse el cinturón de seguridad para poder salir del asiento, pero no consiguió hacerlo mientras se sucedían las agresiones.
“Yo al principio quería darle al botón, pero claro, era una lluvia de puñaladas”, cuenta.
El cinturón terminó dificultando sus movimientos en uno de los momentos de mayor peligro. “A la primera puñalada habría salido corriendo”, asegura, al explicar cómo vivió la situación desde el asiento del conductor.
El testimonio de Jorge ha vuelto a poner sobre la mesa una reivindicación que mantienen desde hace tiempo diferentes asociaciones del taxi: que se tenga en cuenta la situación específica de los profesionales que trabajan en el interior de un vehículo y permanecen de espaldas al pasajero.
Una noche que, según Jorge, transcurría con normalidad
El taxista insiste en que no había mantenido ningún conflicto previo con el cliente. Según su relato, ambos habían mantenido una conversación cordial durante el trayecto y no se produjo ninguna discusión relacionada con el servicio.
Tampoco, según explica, hubo un intento de robo. El ataque llegó de forma repentina y sin que, asegura, pudiera anticipar lo que iba a suceder.
Precisamente esa falta de señales previas es una de las circunstancias que más recuerda Jorge: el pasajero que tenía delante era, hasta ese momento, simplemente otro cliente.
El taxista sobrevivió y ahora se recupera de las heridas
Después de sufrir las agresiones, Jorge consiguió sobrevivir y recibir atención médica por las numerosas lesiones que presentaba.
Su relato deja constancia no solo del daño físico, sino también de la sensación de vulnerabilidad que puede experimentar un profesional cuando se encuentra solo dentro del vehículo con un pasajero.
El caso ha generado además preocupación entre el colectivo del taxi sevillano y ha reabierto el debate sobre las medidas de protección que deberían acompañar a los conductores durante su jornada laboral.
El presunto agresor permanece en prisión
El hombre detenido por la agresión ya ha ingresado en prisión provisional. Durante su declaración ante el juez afirmó no recordar nada de lo ocurrido.
Mientras continúa la investigación, Jorge trata de recuperarse de las heridas y de una experiencia que difícilmente olvidará.
Su testimonio resume en pocas palabras lo ocurrido aquella noche: “Era una lluvia de puñaladas”. Detrás de esa frase hay un profesional que salió a trabajar como cualquier otro día y que terminó luchando por su vida dentro de su propio taxi.
Fuente | amp.lasexta.com
