La tramitación de la futura ley del taxi y VTC en Cataluña arranca con un escenario cada vez más complejo. El Parlament ha recibido un total de 121 solicitudes de comparecencia para participar en el proceso legislativo, una cifra que evidencia la enorme división existente en torno a la regulación del transporte de viajeros en vehículos de hasta nueve plazas.
La Ponencia encargada de trabajar el texto quedó constituida este miércoles con representación de PSC, Junts, ERC, Comuns y CUP. Todos los grupos aceptaron las comparecencias solicitadas, salvo las presentadas por Vox.
Un proceso largo y cargado de tensión
El elevado número de intervenciones previstas anticipa una tramitación lenta que podría alejar la aprobación definitiva de la norma hasta 2027. El objetivo inicial de contar con una ley aprobada antes de finalizar 2026 empieza a complicarse seriamente.
La Comisión parlamentaria ha decidido agrupar las comparecencias en seis sesiones para intentar agilizar el proceso. Cada jornada reunirá a alrededor de una veintena de participantes entre sindicatos, asociaciones del taxi, plataformas VTC, operadores, expertos y representantes empresariales.
Desde el Parlament aseguran que la intención es “escuchar a todas las partes”, aunque el volumen de alegaciones técnicas y posiciones enfrentadas amenaza con alargar considerablemente el debate.
División también dentro del taxi
El conflicto no solo enfrenta al taxi con las VTC. Dentro del propio sector del taxi existen importantes discrepancias sobre el contenido de la futura ley.
Mientras Élite Taxi respalda el texto actual, otras organizaciones muestran dudas o rechazan algunos puntos de la propuesta. Entre las medidas previstas destacan un mayor control sobre la actividad, el endurecimiento de sanciones y la exigencia de acreditar un nivel B1 de catalán para los conductores.
El portavoz de Élite Taxi, Tito Álvarez, ha reclamado limitar las comparecencias presenciales a los principales actores implicados y que el resto presenten sus aportaciones por escrito para evitar que el calendario se eternice.
“El calendario es vital. Si esto se prolonga hasta finales de año habrá más tensión y más conflicto en la calle”, advirtió.
Las VTC también presionan
Desde el sector VTC, la patronal Unauto considera que las comparecencias permitirán evidenciar las carencias del texto actual. Su presidente, José Manuel Berzal, sostiene que la propuesta no resuelve los problemas de movilidad y que podría reducir la oferta de transporte y poner en riesgo miles de empleos.
La batalla política y sectorial en torno a la nueva regulación catalana apenas acaba de empezar, pero ya deja claro que el consenso está lejos y que la convivencia entre taxi y VTC seguirá siendo uno de los grandes focos de conflicto en la movilidad urbana.
Fuente | elperiodico.com
