El ministro anunció su salida al finalizar una comparecencia de cuatro horas en el Congreso, en la que explicó la gestión de la tragedia de Toledo. También renuncia a encabezar la candidatura del PSOE por Valladolid en las elecciones del próximo 29 de noviembre.
Óscar Puente ha anunciado su dimisión como ministro de Transportes y Movilidad Sostenible tras los dos graves accidentes ferroviarios registrados en la red de alta velocidad española en menos de un año. La decisión se hizo pública el martes 3 de noviembre, al término de su intervención ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, donde había comparecido para explicar las circunstancias del siniestro ocurrido en Urda (Toledo).
«Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año», afirmó Puente durante su intervención de despedida. El ya exministro justificó su salida por motivos de «dignidad política, coherencia y empatía con las víctimas».
La decisión llegó después de que durante los días anteriores hubiera descartado públicamente abandonar el cargo y defendido que su responsabilidad era esclarecer lo sucedido, ofrecer explicaciones y trabajar en nuevas medidas de seguridad. Según explicó ante los diputados, había tomado la decisión de dimitir pocos minutos después de conocer el accidente de Urda, el pasado 28 de octubre, aunque esperó para hacerla pública hasta completar las primeras actuaciones que consideraba prioritarias. EFE Noticias+2
También renuncia a encabezar la candidatura socialista por Valladolid
La salida de Puente no se limita a su responsabilidad al frente del Ministerio de Transportes. El político también ha anunciado que no formará parte de las listas del PSOE para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre y que, por tanto, no encabezará la candidatura socialista por Valladolid.
El anuncio se produjo de manera inesperada durante el último turno de palabra de su comparecencia parlamentaria, después de aproximadamente cuatro horas de debate. Puente comunicó su decisión al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apenas unos minutos antes de hacerla pública ante los representantes políticos.
En su discurso, insistió en que su marcha debía entenderse como un ejercicio de responsabilidad política y recordó que la alta velocidad española había sufrido dos accidentes mortales de especial gravedad en menos de un año: el ocurrido en Adamuz (Córdoba), en enero, y el de Urda (Toledo), el 28 de octubre.
El primero dejó 46 fallecidos, mientras que el accidente de Toledo se ha saldado con 69 víctimas mortales, según el balance comunicado por las autoridades. EFE Noticias+1
La investigación de Urda sigue pendiente de aclarar las causas técnicas
La dimisión se produce mientras continúa la investigación sobre las circunstancias que provocaron la colisión entre el tren AVE de Renfe y el convoy de Iryo en las proximidades de Urda.
Durante sus comparecencias anteriores, Puente había explicado que el accidente estuvo precedido por una incidencia en el sistema de seguridad LZB, que dejó de funcionar en un tramo de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. La posterior reanudación de la circulación y las órdenes transmitidas desde el centro de control de Adif forman parte de las actuaciones que están siendo examinadas.
El ministro reconoció que todavía no se había esclarecido el origen técnico del fallo ni la desincronización que afectó a los equipos informáticos de la central de Urda. También señaló que el análisis de estos sistemas correspondía a Hitachi Rail, empresa encargada de su mantenimiento, y que debía realizarse con la autorización de las autoridades judiciales.
Las primeras informaciones técnicas apuntan a que dos de los tres ordenadores de la central y un módulo de comunicación quedaron afectados. Los técnicos de Adif intentaron recuperar el funcionamiento del sistema antes de la colisión, pero las causas y la secuencia completa de los acontecimientos continúan bajo investigación. EL PAÍS+1
Ocho medidas para reforzar la seguridad ferroviaria
Durante su última comparecencia, Puente también detalló un plan extraordinario de medidas para reforzar la seguridad de la red ferroviaria. Entre las actuaciones anunciadas figuran mejoras en los sistemas informáticos de visualización de trenes y vías, herramientas de inteligencia artificial para reducir el riesgo de errores humanos y nuevos protocolos de doble validación de las órdenes en determinadas situaciones de circulación degradada.
El paquete contempla además actuaciones relacionadas con las condiciones laborales de los centros de control, el refuerzo de las plantillas, la formación de los trabajadores y la realización de simulacros y programas de acompañamiento profesional.
Una de las medidas destacadas es que, cuando se produzca una caída de los sistemas automáticos de protección como el LZB, las decisiones sobre la circulación y las comunicaciones con los maquinistas deberán contar con una segunda validación por parte de otro profesional del centro de control. Onda Cero Radio+2
Las responsabilidades sobre la seguridad ferroviaria, pendientes
La marcha de Puente abre una nueva etapa en la gestión del Ministerio de Transportes, aunque no supone el cierre de las investigaciones sobre los accidentes ni aclara las posibles responsabilidades técnicas y operativas.
Tras su anuncio, parte del debate se ha desplazado hacia las direcciones de Adif y Renfe y el funcionamiento de los organismos responsables de la infraestructura y la prestación del servicio ferroviario.
La investigación de Urda deberá determinar qué ocurrió en la central de control, por qué se produjo la incidencia en el sistema de seguridad y cómo se gestionaron las instrucciones transmitidas a los trenes afectados.
Mientras tanto, la revisión de los protocolos, los sistemas de protección automática y los procedimientos de actuación ante incidencias se sitúa entre las principales cuestiones pendientes para recuperar la confianza de los usuarios en el transporte ferroviario.
Fuente | elconfidencial.com
