El accidente, ocurrido a la altura de Urda durante la mañana de este miércoles, ha dejado también 53 personas hospitalizadas, 15 de ellas en estado grave. La investigación analiza un posible fallo en el sistema de señalización y las decisiones adoptadas desde el centro de control.
La colisión entre dos trenes de alta velocidad en las inmediaciones de Urda (Toledo) ha dejado, por el momento, al menos 68 personas fallecidas y decenas de heridos. El siniestro se ha producido poco antes de las nueve de la mañana de este miércoles, 28 de octubre, cuando un tren AVE de Renfe que cubría el trayecto Madrid-Sevilla ha alcanzado por detrás a un convoy de Iryo que se encontraba detenido en la vía.
El accidente ha provocado importantes daños en ambos trenes. Varios vagones de Iryo han descarrilado y algunos han caído por un terraplén, mientras que la locomotora del AVE también ha salido de la vía. Los servicios de emergencia se han desplazado hasta el lugar para atender a los pasajeros, evacuar a los heridos y recuperar los cuerpos de las víctimas.
¿Cuántas víctimas deja el accidente ferroviario?
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha elevado a 68 el número de fallecidos, según el balance comunicado durante la tarde. Además, se han registrado 53 personas hospitalizadas, 15 de ellas en estado grave, de acuerdo con la información difundida por RTVE a partir de los datos del Gobierno autonómico.
Los equipos de emergencia continúan trabajando en la zona y las autoridades no descartan que el balance pueda cambiar a medida que avance la inspección de los restos de los convoyes. La complejidad de las labores de rescate está dificultando el acceso a algunos puntos de los vagones siniestrados.
¿Qué se sabe sobre las causas del choque?
Las causas exactas todavía no se han determinado. Adif está analizando sus sistemas y la secuencia de los acontecimientos para esclarecer cómo se produjo el impacto. Las primeras informaciones apuntan a un posible fallo en el sistema de señalización y a una eventual decisión incorrecta en la gestión del tráfico ferroviario.
Según la explicación ofrecida por el ministro de Transportes, Óscar Puente, alrededor de las 8:30 horas se produjo una avería informática que provocó la caída del sistema de seguridad LZB en un tramo de la línea. La incidencia habría obligado a detener varios trenes que circulaban por ese sector.
Posteriormente, el centro de control de Adif en Atocha autorizó al AVE de Renfe a reanudar la marcha, pese a que, según la información trasladada por el ministro, la señalización seguía advirtiendo de que había un tren detenido en la vía. El convoy terminó colisionando con el Iryo unos minutos después. Estas circunstancias forman parte de las primeras líneas de investigación y no constituyen todavía una conclusión definitiva sobre las responsabilidades del accidente.
La Guardia Civil ha interrogado al operario del centro de control que regulaba el tráfico ferroviario en el momento del siniestro. Los agentes colaboran con los técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, encargados de esclarecer las causas del accidente.
La circulación entre Madrid y Andalucía permanece interrumpida
El accidente ha obligado a interrumpir la circulación de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía, con afecciones a los servicios ferroviarios que utilizan este corredor. Renfe ha activado su gabinete de crisis y el Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familiares para atender a los afectados y prestar apoyo a sus allegados.
La compañía ha habilitado el teléfono 900 10 10 20 para atender a las víctimas y sus familiares. Los servicios de emergencia, Adif, Renfe y las autoridades continúan coordinando las actuaciones en la zona.
La prioridad sigue siendo atender a los afectados y completar las labores de emergencia. Paralelamente, la investigación deberá determinar qué ocurrió en los minutos previos a la colisión y establecer, con las pruebas disponibles, las posibles responsabilidades.
Fuente | ABC, RTVE y Europa Press
