El reciente operativo contra VTC ilegales en Málaga, que se ha saldado con decenas de vehículos intervenidos, múltiples denuncias y detenidos, ha provocado una reacción inmediata del sector del taxi. Desde AUMAT y la Confederación de Taxis de la Costa del Sol aseguran que esta actuación “confirma públicamente” una situación que llevan años denunciando.
Ambas organizaciones insisten en que las irregularidades en el sector VTC no son hechos aislados, sino un problema estructural que afecta gravemente a la competencia y al servicio público.
“No era una sospecha, era una realidad”
Según el comunicado conjunto, el taxi venía alertando desde hace tiempo sobre prácticas ilegales, especialmente en puntos clave como el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol y distintas zonas de la capital.
Para AUMAT, los resultados del operativo no hacen más que evidenciar que existía una actividad irregular sostenida en el tiempo, con vehículos operando sin autorización o utilizando mecanismos para aparentar legalidad.
Competencia desleal frente a quienes sí cumplen
El sector del taxi ha sido contundente: considera “inadmisible” tener que competir con quienes operan al margen de la normativa.
Denuncian casos de autorizaciones irregulares, uso de documentación falsa y conductores que no cumplen los requisitos legales, lo que sitúa en clara desventaja a los profesionales que sí respetan las reglas.
Años reclamando controles
Desde AUMAT recuerdan que esta problemática ha sido trasladada en numerosas ocasiones a las administraciones y cuerpos de control.
Reuniones con responsables de Transportes de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga, Policía Local, Guardia Civil e Inspección han servido para exigir actuaciones firmes y controles efectivos.
Reconocimiento a las inspecciones… pero con aviso
El sector ha valorado positivamente el trabajo realizado en esta operación, destacando que demuestra la eficacia de los controles cuando se aplican de forma rigurosa.
Sin embargo, advierten: no basta con actuaciones puntuales.
Exigen controles permanentes
AUMAT y la Confederación de Taxis de la Costa del Sol reclaman que este tipo de operativos se mantengan en el tiempo y no sean algo excepcional.
El objetivo, subrayan, es garantizar un transporte público regulado, legal y con garantías tanto para los usuarios como para los profesionales.
El taxi pide igualdad de condiciones
El mensaje del sector es claro: no se trata de frenar la movilidad, sino de asegurar que todos los actores jueguen con las mismas reglas.
Para AUMAT, la operación en Málaga marca un punto de inflexión, pero también deja en evidencia la necesidad de una vigilancia constante para erradicar definitivamente el fraude.
