Un operativo conjunto contra el transporte público ilegal en el aeropuerto de Tenerife Sur se ha saldado con varias denuncias por drogas y por intrusismo en el sector del transporte. El dispositivo, organizado por el Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de Granadilla de Abona y distintos cuerpos policiales, tenía como objetivo reforzar la lucha contra los conductores piratas y otras prácticas irregulares.
Durante la actuación se formularon dos denuncias por tenencia de drogas, otras dos por resultado positivo en estupefacientes en controles de conducción y seis denuncias relacionadas con el transporte, entre ellas el uso de vehículos particulares para prestar servicios de taxi de forma ilegal.
El operativo fue impulsado por la Dirección General de Transporte del Gobierno de Canarias y la Concejalía de Seguridad del Ayuntamiento de Granadilla. En él participaron tres agentes del GRUTE, cuatro agentes de la Policía Local de Granadilla de Abona, incluido personal de atestados, guías caninos y un agente destinado en el aeropuerto, una patrulla del Cuerpo General de la Policía Canaria y tres patrullas de la Policía Local.
En total se inspeccionaron 15 turismos y 11 vehículos dedicados al transporte de viajeros. Como resultado, la Policía Local de Granadilla de Abona tramitó dos denuncias por tenencia de drogas, dos por drogotest positivo y dos genéricas de tráfico, mientras que el Cuerpo General de la Policía Canaria gestionó las seis denuncias en materia de transporte.
Entre las irregularidades detectadas, los agentes localizaron varios casos de transporte público realizado con coches particulares por conductores piratas, una práctica que supone un riesgo para la seguridad de los usuarios y una competencia desleal para los profesionales del sector.
La concejala de Seguridad de Granadilla, Candelaria Rodríguez, subrayó la importancia de este tipo de controles para garantizar la seguridad de los viajeros y erradicar actividades ilegales que afectan a un punto estratégico como el aeropuerto. Asimismo, recordó que el transporte irregular perjudica directamente a los taxistas que cumplen con la normativa y deteriora la calidad del servicio.
Rodríguez destacó también la relevancia de la coordinación entre administraciones y cuerpos policiales, señalando que esta colaboración permite actuar con mayor eficacia frente al intrusismo y proteger tanto a la ciudadanía como al transporte autorizado.
Esta actuación se enmarca en la estrategia de vigilancia y control del Ayuntamiento de Granadilla de Abona para asegurar un transporte seguro, legal y de calidad en el sur de Tenerife, reforzando la protección de los usuarios y defendiendo la actividad del sector del taxi.
Fuente | eldiario.es
