La Confederación de Taxis de la Costa del Sol ha salido al paso de las informaciones que apuntan a una supuesta falta de taxis y VTC en Andalucía, cuestionando tanto el enfoque como los intereses que hay detrás de este tipo de análisis.
“Un relato que no refleja la realidad”
El presidente de la Confederación, Miguel Ángel Martín, advierte de que estas conclusiones no se corresponden con la situación real del sector, especialmente en zonas como Málaga y la Costa del Sol.
Según explica, durante varios meses al año la demanda cae de forma notable y el propio sector se ve obligado a autorregularse para poder sostener la actividad. “En temporada baja no cabemos ni en las paradas, esa es la realidad”, subrayan.
Estacionalidad y equilibrio del servicio
Desde el taxi recuerdan que la movilidad en Andalucía, y especialmente en áreas turísticas, es profundamente estacional. Mientras que en verano, ferias o grandes eventos se concentran picos de demanda, durante meses como noviembre, diciembre, enero, febrero o marzo la actividad desciende de forma significativa.
Para hacer frente a esta situación, el sector aplica sistemas de descansos y turnos que permiten mantener un equilibrio entre oferta y demanda, garantizando la viabilidad económica de miles de profesionales.
Críticas a la “receta fácil” de aumentar vehículos
La Confederación considera que plantear el aumento de licencias como única solución es una simplificación interesada.
“El taxi es un servicio público regulado, no se puede analizar solo desde los momentos punta ignorando el resto del año”, señalan.
Sospechas sobre el origen de los informes
El colectivo va más allá y pone en duda quién impulsa estos estudios. Apuntan a que detrás podría haber intereses vinculados a grandes plataformas y fondos de inversión que buscan ampliar el número de VTC.
Según denuncian, el objetivo sería concentrar el mercado del transporte y favorecer un modelo basado en la especulación con licencias.
Llamamiento a una regulación responsable
Desde la Confederación insisten en que Andalucía no necesita una liberalización del sector, sino planificación y control.
Defienden una regulación equilibrada que tenga en cuenta la realidad del mercado y garantice la sostenibilidad del servicio público del taxi durante todo el año.
