La DGT desmiente que el dispositivo vaya a dejar de ser obligatorio y asegura que ya ha registrado más de 160.000 activaciones durante el verano
La baliza V-16 conectada seguirá siendo obligatoria en España a partir del próximo 1 de octubre. Frente a las informaciones que apuntaban a una posible desaparición de esta obligación, el director general de Tráfico, Pere Navarro, ha desmentido expresamente ese extremo.
“Es mentira que la baliza V-16 deje de ser obligatoria a partir del 1 de octubre”, ha señalado Navarro, que defiende además que el dispositivo se encuentra ya plenamente implantado y operativo.
No disponer de la baliza cuando sea obligatoria podrá suponer una multa de 80 euros, mientras que no utilizarla en caso de accidente puede elevar la sanción hasta los 200 euros, según la información facilitada.
Más de 160.000 activaciones este verano
Uno de los datos utilizados por la DGT para respaldar el funcionamiento del sistema son las más de 160.000 activaciones registradas durante este verano.
La Dirección General de Tráfico considera que la V-16 se ha consolidado como una herramienta destinada a mejorar la seguridad en carretera y facilitar la señalización de vehículos averiados o accidentados sin necesidad de que el conductor tenga que abandonar el habitáculo para colocar dispositivos en la calzada.
Según Pere Navarro, el dispositivo ha alcanzado tal implantación que en otros países europeos ya empieza a ser conocido como “la baliza española”.
¿Qué vehículos deben llevarla?
El Reglamento General de Vehículos establece que están obligados a disponer de este dispositivo los turismos, vehículos mixtos, automóviles destinados al transporte de mercancías y autobuses, de acuerdo con lo recogido en su anexo XII.
Para el sector profesional del transporte, la nueva normativa supone incorporar definitivamente esta herramienta como elemento de seguridad ante averías o accidentes en carretera.
La V-16 conectada sustituye a los dispositivos tradicionales
Desde principios de año, la V-16 conectada se ha convertido en el único dispositivo de preseñalización de siniestros o averías legalmente válido, según la DGT.
Para evitar adquirir modelos que no cumplan los requisitos establecidos, Tráfico dispone de un listado actualizado de marcas y dispositivos homologados.
Una de las características principales de la versión conectada es que, cuando se activa, transmite la ubicación del vehículo para que la incidencia pueda ser comunicada y advertida al resto de usuarios de la vía.
La DGT subraya, no obstante, que estar conectada no significa que el vehículo esté permanentemente geolocalizado. El sistema tampoco permite conocer la velocidad a la que circula el automóvil ni acceder a datos personales. La posición únicamente se transmite cuando la baliza es activada.
Una alerta para advertir al resto de conductores
El objetivo es que la activación de la baliza genere una señal de aviso sobre la existencia y localización de una incidencia, facilitando que otros usuarios puedan conocer que existe un vehículo detenido en la vía y extremar las precauciones.
Indalecio Candel ha explicado que esta “visibilidad virtual” permite que la señal llegue a los sistemas correspondientes y pueda advertirse al resto de usuarios de la carretera sobre la ubicación del incidente.
Una obligación que también alcanza al taxi
Para los profesionales del taxi, especialmente aquellos que realizan desplazamientos interurbanos o circulan habitualmente por vías de alta capacidad, la V-16 forma ya parte del equipamiento de seguridad que deben tener en cuenta.
Con la llegada del 1 de octubre, la DGT insiste en que no habrá un cambio que elimine la obligación: la baliza conectada continuará siendo necesaria y su ausencia podrá ser sancionada.
El debate sobre el dispositivo continúa también en el ámbito regulatorio. La CNMC ha señalado que el actual sistema de certificación puede dificultar la entrada de fabricantes independientes, una cuestión que afecta al funcionamiento del mercado de estos dispositivos.
Por el momento, el mensaje de Tráfico es claro: la V-16 conectada sigue siendo obligatoria en España y el 1 de octubre no supone ningún cambio en este sentido.
Fuente | elespanol.com
