El sindicato propone destinar parte de un recargo aplicado a los viajes para financiar bajas médicas, seguros por incapacidad, atención psicológica y un fondo de jubilación
La muerte de cuatro taxistas de Nueva York durante este verano ha vuelto a poner sobre la mesa las condiciones laborales y de protección social de los profesionales del taxi amarillo. Ante esta situación, la Alianza de Trabajadores del Taxi de Nueva York ha solicitado al alcalde Zohran Mamdani la creación de un fondo de salud y protección laboral específico para los conductores.
La organización, que reúne a más de 28.000 taxistas y conductores de plataformas, considera que los profesionales afrontan una situación de especial vulnerabilidad al trabajar como contratistas independientes y no disponer, en muchos casos, de las mismas prestaciones que otros trabajadores.
La propuesta ha sido trasladada a la Comisión de Taxis y Limusinas y a Julie Su, vicealcaldesa de Justicia Económica.
Un fondo para salud, bajas y jubilación
El planteamiento contempla crear un sistema que permita ofrecer a los taxistas seguros por incapacidad, bajas por enfermedad, atención de salud mental, cobertura dental y oftalmológica, seguro de vida y un fondo de jubilación.
La organización propone financiarlo mediante la reasignación de un recargo de 50 centavos aplicado actualmente a los viajes de los taxis amarillos. Esta tasa fue creada por una ley estatal en 2009 y actualmente se destina al presupuesto operativo de la Autoridad Metropolitana de Transporte.
Según las estimaciones citadas por The New York Times, el cambio permitiría reunir alrededor de 20 millones de dólares al año para financiar las distintas prestaciones.
También plantean atención médica en el aeropuerto JFK
El proyecto incluye además una medida específica para uno de los principales puntos de actividad del taxi de Nueva York: el aeropuerto John F. Kennedy.
La propuesta contempla instalar una enfermería en una sala de espera del aeropuerto, equipada para que los profesionales puedan realizarse determinados controles médicos y disponer de un espacio para descansar después de jornadas prolongadas al volante.
La iniciativa parte de la preocupación por las largas jornadas de trabajo y las dificultades que pueden encontrar los conductores para acceder a atención sanitaria y prestaciones laborales mientras desarrollan su actividad.
Los taxistas amarillos reclaman una protección similar a la de los conductores de plataformas
El sindicato también establece una comparación con los conductores de Uber y Lyft, que, según la información citada, disponen de determinados seguros y servicios sanitarios a través del llamado Fondo para Vehículos Negros.
La organización considera que los taxistas amarillos cuentan actualmente con un nivel de protección inferior y reclama reducir esa diferencia.
“Nunca hemos tenido la voluntad política, pero este es el momento para que eso cambie de verdad”, afirmó Bhairavi Desai, directora ejecutiva de la Alianza de Trabajadores del Taxi de Nueva York, en declaraciones recogidas por The New York Times.
Un proyecto que ya tuvo un precedente
No sería la primera vez que Nueva York intenta poner en marcha un sistema de estas características.
La ciudad aprobó anteriormente una norma que establecía una aportación de seis centavos por viaje de taxi amarillopara financiar un seguro por discapacidad y otras prestaciones sanitarias.
Sin embargo, el programa no llegó a ejecutarse. En 2014, un juez del Tribunal Supremo estatal determinó que el Ayuntamiento no tenía competencias para ponerlo en marcha sin una ley aprobada por la legislatura estatal.
El sindicato asegura que, en aquel momento, ya había seleccionado proveedores médicos y estaba preparándose para poner las prestaciones a disposición de más de 30.000 conductores.
El nuevo fondo necesitaría cambios legales
La nueva propuesta tampoco podría implantarse directamente. La reasignación del recargo de 50 centavos requeriría modificar la legislación estatal, además de una norma municipal, el respaldo de la Comisión de Taxis y Limusinas y la creación de un sistema específico de supervisión.
Desde la oficina de la gobernadora Kathy Hochul han señalado que revisaría cualquier proyecto que obtenga la aprobación de ambas cámaras legislativas.
Por su parte, la comisionada de Taxis y Limusinas, Midori Valdivia, ha señalado que apoyar a los conductores constituye una prioridad para la ciudad y ha apuntado a la intención de ampliar el acceso a atención médica a largo plazo y a nuevos recursos de bienestar.
El taxi neoyorquino reclama más protección para quienes pasan horas al volante
La propuesta llega en un momento especialmente delicado para el colectivo, después del fallecimiento de cuatro conductores durante el verano y en un contexto marcado por largas jornadas, presión económica y una protección social limitada para muchos profesionales.
El debate plantea así una cuestión que afecta directamente a la profesión: cómo garantizar que quienes pasan buena parte de su jornada al volante dispongan también de cobertura sanitaria, protección ante una incapacidad y recursos para afrontar la jubilación.
El sindicato confía ahora en que el Ayuntamiento y el resto de administraciones estudien la propuesta y permitan recuperar una iniciativa que quedó bloqueada hace más de una década.
Fuente | infobae.com
