El juzgado concluye que no existen pruebas suficientes para acreditar un delito de daños ni una conducción temeraria en el incidente ocurrido en la Plaza de España
La investigación abierta tras el incidente entre un autobús de la EMT de Palma y un taxi ocurrido el pasado mes de marzo ha terminado con el archivo de la causa. La jueza de Instrucción encargada del procedimiento considera que no ha quedado acreditada la existencia de un delito de daños ni que la actuación del conductor del autobús pueda calificarse como conducción temeraria.
Los hechos tuvieron lugar el 4 de marzo, alrededor de las 14.38 horas, en la parada de Plaza de España-Estación Intermodal, donde un autobús de la línea 19, que conecta la Universitat de les Illes Balears y el Parc Bit con la Porta des Camp, colisionó con un taxi que se encontraba detenido en la zona.
Según recoge el auto judicial, no existen elementos suficientes para considerar acreditada la comisión del delito que dio origen a las diligencias.
El taxi estaba detenido en la parada
El incidente se produjo cuando el conductor del autobús reanudó la marcha mientras el taxista se encontraba fuera del vehículo, que permanecía detenido y con los cuatro intermitentes activados.
En ese momento, además, el semáforo se encontraba en rojo, según la información trasladada sobre el suceso.
El impacto provocó lesiones en un tobillo al taxista y causó importantes daños en la zona de la puerta delantera del vehículo.
La Policía Local de Palma acudió al lugar tras recibir el aviso y se hizo cargo de las primeras actuaciones relacionadas con el accidente.
El suceso se hizo viral
Las imágenes del incidente adquirieron una gran difusión después de que fueran grabadas por la cámara de un compañero del taxista y posteriormente compartidas en redes sociales.
El propio afectado explicó horas después del suceso que el conductor del autobús había acelerado y se había dirigido hacia su vehículo. En declaraciones recogidas entonces por medios locales, aseguró que «se le cruzaron los cables y me llevó por delante».
La secuencia generó una notable repercusión por la aparente violencia del impacto y por las circunstancias en las que se produjo.
La jueza descarta conducción temeraria
A pesar de las circunstancias del choque, el juzgado considera que lo ocurrido no alcanza la entidad necesaria para constituir un delito contra la seguridad vial en su modalidad de conducción temeraria.
El auto señala que, a partir de lo investigado, no aparece debidamente justificada la perpetración del delito de daños que motivó la apertura de la causa y concluye que los hechos tampoco pueden ser considerados penalmente como una conducción temeraria.
De este modo, la investigación judicial queda archivada al no haberse podido acreditar los elementos necesarios para mantener la imputación penal.
El caso pone fin por la vía penal a un incidente que generó una fuerte polémica en Palma y que tuvo como protagonista a un taxista que resultó herido y cuyo vehículo sufrió importantes daños tras el impacto con el autobús urbano.
Fuente | amp.ultimahora.es
