La apertura de la Verja al libre tránsito no cambia las reglas del juego para el sector del taxi. El Gobierno de Gibraltar ha dejado claro que los taxis españoles seguirán sin poder prestar servicio en el Peñón si no cuentan con la correspondiente licencia local, y advierte de que intensificará los controles para evitar intrusismo.
El aviso llega tras los primeros incidentes registrados el mismo día de la entrada en vigor del nuevo régimen fronterizo. Según las autoridades gibraltareñas, varios taxis españoles cruzaron la frontera y fueron detectados operando de forma irregular, lo que ha llevado al Ejecutivo a reaccionar con rapidez.
Para frenar estas prácticas, Gibraltar desplegará inspectores de Transporte en la frontera, que se encargarán de identificar posibles infracciones, imponer sanciones e incluso inmovilizar vehículos si fuera necesario. Además, no se descarta la colaboración directa con las fuerzas de seguridad para reforzar la vigilancia.
Desde el Gobierno del Peñón insisten en que la eliminación de controles fronterizos no afecta en ningún caso a la normativa del transporte de viajeros. Es decir, el marco legal sigue siendo el mismo: solo los taxis con licencia gibraltareña pueden operar dentro del territorio.
El Ejecutivo también ha pedido la colaboración ciudadana para detectar posibles irregularidades y ha iniciado contactos con administraciones cercanas para evitar interpretaciones erróneas sobre el nuevo escenario tras el acuerdo.
Mientras tanto, Gibraltar cierra filas con su sector del taxi, al que reconoce como un servicio esencial tanto para residentes como para visitantes, y asegura que protegerá su actividad frente a cualquier forma de competencia ilegal.
El primer caso no ha tardado en llegar. Según medios locales, un taxista español fue denunciado por la policía tras ser rodeado por profesionales gibraltareños que alertaron de una posible captación de clientes sin autorización. Incluso se habla de un segundo episodio en la misma jornada, lo que ha encendido las alarmas entre los taxistas del Peñón.
El mensaje es claro: la frontera puede ser más fluida, pero el mercado del taxi en Gibraltar sigue cerrado a operadores sin licencia.
Fuente | europasur.es
