WeRide, Uber y AVOMO reciben la primera autorización nacional para iniciar las pruebas con coches sin conductor, con una primera flota de 20 vehículos en la Comunidad de Madrid
Los vehículos autónomos están cada vez más cerca de llegar a las calles españolas. WeRide, Uber y AVOMO han obtenido la primera autorización nacional de circulación para realizar pruebas con turismos autónomos de nivel 4, un paso que permitirá comenzar los trabajos de preparación para su futuro despliegue comercial.
La primera fase tendrá como escenario la Comunidad de Madrid y arrancará con una flota de 20 vehículos GXR de WeRide, que deberán completar distintas tareas de mapeo, validación de recorridos y preparación operativa antes de afrontar una posible explotación comercial.
Aunque se trata de vehículos capaces de asumir la conducción en determinadas condiciones, durante esta etapa inicial llevarán a bordo a un especialista encargado de supervisar su funcionamiento.
¿Qué implica el nivel 4 de conducción autónoma?
La clasificación nivel 4 supone un grado de automatización superior al de los actuales sistemas de asistencia a la conducción. Los vehículos pueden realizar todas las funciones necesarias para conducir sin intervención continua de una persona, siempre dentro de determinadas condiciones y de las zonas para las que hayan sido preparados.
Esto no significa que puedan circular de forma autónoma por cualquier carretera o ante cualquier situación. Su funcionamiento está condicionado por el área de operación, las condiciones previstas y los requisitos establecidos para cada servicio.
Por ello, antes de que estos vehículos puedan transportar pasajeros de forma comercial será necesario completar las distintas fases de prueba, validación y preparación exigidas.
Las empresas prevén que las primeras operaciones comerciales puedan comenzar a finales de 2026, una vez superados los hitos técnicos y regulatorios correspondientes.
Una primera flota de 20 vehículos en Madrid
El despliegue comenzará con 20 unidades equipadas con tecnología de conducción autónoma de WeRide. En esta primera etapa, los vehículos estarán centrados en tareas de mapeo, comprobación de rutas y validación de las condiciones de circulación.
La presencia de un especialista a bordo permitirá supervisar el comportamiento de los sistemas durante las pruebas y recopilar información antes de avanzar hacia etapas posteriores.
Madrid se convierte así en el punto de partida de un proyecto que las compañías pretenden extender posteriormente a otros mercados.
Una tecnología que ya se prueba a gran escala
El desarrollo de esta tecnología ya ha alcanzado una dimensión considerable en otros países. Waymo, una de las empresas con mayor experiencia en este ámbito, asegura haber acumulado más de 271 millones de millas sin conductor humano hasta junio de 2026.
La compañía también sostiene, a partir de sus propios datos y metodología, que sus vehículos registraron un 95 % menos de accidentes con lesiones graves o peores que los conductores humanos al comparar distancias equivalentes en las zonas donde opera.
Estos datos proceden de la propia empresa y forman parte de su evaluación sobre el comportamiento de sus vehículos.
Seguridad y situaciones imprevistas, entre los grandes retos
La llegada de los vehículos autónomos plantea también nuevos interrogantes en materia de seguridad y capacidad de respuesta ante situaciones no previstas.
Peatones, ciclistas, obras, maniobras inesperadas de otros vehículos o determinadas condiciones meteorológicas obligan a estos sistemas a interpretar continuamente el entorno y tomar decisiones en tiempo real.
Precisamente por ello, las fases de prueba y validación resultan fundamentales antes de ampliar su utilización a servicios comerciales de transporte de pasajeros.
De las pruebas a una movilidad solicitada desde una aplicación
WeRide y Uber plantean un futuro en el que los usuarios puedan solicitar estos vehículos desde una aplicación, de forma similar a otros servicios de movilidad, y realizar el trayecto sin que exista un conductor al volante.
La alianza contempla la expansión del proyecto a 15 mercados, con otras 11 ciudades previstas hasta 2030.
España afronta así una nueva etapa en el desarrollo de la conducción autónoma, con Madrid como primer escenario de pruebas autorizado a nivel nacional y con el sector del transporte de pasajeros pendiente de conocer cómo evolucionará esta tecnología, su regulación y su convivencia con los servicios de movilidad actualmente existentes.
Fuente | antena3.com
